lunes, 19 de octubre de 2015

Emigrar a ti

Voy camino de peregrinar hacia tu cuerpo, como ave de paso buscando un oasis donde protegerme del frio invierno. Siento la necesidad de tomarle el pulso a tu corazón con mi último aliento.
Anhelo interpretar tu silencio como un Sí rotundo ante mi iniciativa de crearte a mi imagen y semejanza, algo nuestro.
Deseo que esculpas mi lamento con el calor de tu cabello alborotado, que pintes mi cara con fragmentos de tus eternas sonrisas.
Quiero dejar mi rastro sobre tu piel radiante, mientras dure cada amanecer, de aquí en adelante.
No lo tomaré como una huida, sino como una luna de miel alrededor de tu cintura. Y si llueve, que sea un aluvión de tus besos sobrepasando mi cordura.
Puede que la estrechez del tiempo me arrastre hacia su abismo, pero no, no es un sueño, tampoco un dulce espejismo… Es tan real, como la debilidad que me atrae hacia tu mirada ahora mismo.
Puedo morir tranquilo después de este instante, pues cualquier segundo posado ante la fragancia de tu exquisitez, se hace gigante.


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